Jojojojojo!!! si bueno, al fin, como dice el uno…”mmmm digo colooooor… rojiiiiiito, muuuy rojiiito” ¿Qué tal si hablamos de los ex pololos? Lo que será excelente porque estaré debatiendo sola, con las cosas que sólo yo quiera decir, y si cualquiera quiere un derecho a réplica…será póstumo, lo que es entretenido, porque ya no estaré al calor del post como pa contestar.
Bueno…lo ex pololos. Tengo pocas experiencias, pero contundentes y aunque me hubiera gustado tener mejores cosas que decir, como por el momento no lo hay, me limitaré a hablar de las ridiculeces de los pololos.
Como muchas sabrán, reencotrarse en buena onda con un ex, inevitablemente lleva a hablar de ciertas cosas, y yo por lo menos, me di cuenta que mis exes no me conocían ni en lo más mínimo y que definitivamente eran una especie de “neocafiches”. No me malinterpreten, también encuentro mega barsa que las minas dejen que los pololos carguen con todos los gastos del pololeo y eso. Debe existir un equilibrio (ella la zen), pero filo, no es el tema.
Mi primera relación larga, como para decir que tenia algo que compartir, fué con el papá de mi niño. Anteriormente tuve 2 pololos, pero como ninguno de los 2 se acoplaron a mis amistades, que hasta hoy sigue siendo lo más importante para mi, duramos casi nada.
Bueno, mi primer pololeo largo fué con el papá de mi niño, pero fué tan intenso y plagado de situaciones nuevas y llenas de inmaduréz que fué como más que pololeo, aprender a tolerar a las demás personas mientras me acostumbraba a la idea de ser mamá. En el intertanto, siempre disfruté del buen humor en una relación, pero no sé porqué, mis pololos como que al principio aparentaban buen humor, pero después me di cuenta que hasta llegaban a ser ñoños de la poca capacidad de reír que tenían. A lo mejor me dirán “es que tu tenías influencia en eso”, creo que desde la mitad de la relación hasta que se acababa yo incidía en el mal humor de mis pololos, porke me encantaba webearlos sin que se dieran cuenta y como creían que yo hablaba en serio, me debatían todo y yo para mis adentros yo reía, luego lloraba y después volvía a reír. De hecho uno de ellos usaba un tipo de ironía tan tristemente idiota que ni siquiera nadie hacía el comentario, y él juraba de guata que nadie las cachaba; nadie decía nada por respeto, porke era un amigo (y mi pololo), por lo que no quedaba otra que ignorarlo. En fin, el asunto es que el buen humor terminaba siendo algo circunstancial, el mal humor era cotidiano ( y eso que yo no acostumbraba a utilizar el sistema de cortar el agua, porque también me castigaba yo, y no era la idea), y yo me hacía caldos de cabeza. Sin embargo, como yo no acostumbraba a cortar el agua, me di cuenta que uno de mis exes, el más mula de todos en la cama, se juraba (y hasta el día de hoy) un gurú del sexo. Lo que me trajo muchas carcajadas y satisfacciones, porque siempre va a ser un pobre tipejo penca que no tiene ni la más mínima idea de lo que una mujer quiere. Al menos en ese aspecto.
Otro pololo juraba de guata que yo lo encontraba dinamita show, que yo creía que era el más gracioso de este planeta y no se enteró jamás de que más de la mitad de sus tallas me daban vergüenza ajena de lo chantas que eran, o de lo explícitas (falta de filtro o doble sentido), porque deben reconocer que los hombres no saben diferenciar muy bien de las tallas que son para el club de toby, las que son para el resto del público y las que una polola te acepta en el contexto de pareja, sólo p0rke están solitos.
Bueno, lo que me di cuenta con ciertos pololos es que son muy poco observadores. Los que lo son, llegan a tener buenas relaciones a largo plazo y logran que se mantengan excelentes en el tiempo, los que no, son los eternos pololos treintones buscando pendejas para moldearlas a sus weás de carácter, pero que igual los dejarán botaditos, porke tarde o temprano, la reciprocidad en una relación es como el llamado de libertad a un preso.
Así que niños, valoren lo que tienen durante y no después, pongan ojo en los errores, no porke los amen significa que la polola los crea perfectos, saben que no lo son, pero no por eso los aman. ¡Reciprocidad! por favor, con eso tienen la mitad del camino hecho, lo demás lo averiguan ustedes y la observación, por sobre todas las cosas. No es tan difícil, son pocas las niñas que son una pared de ladrillos y esperan que ustedes vengan como Yolanda Sultana a adivinar lo que quieren o lo que les gusta. La mayoría lo dice, aunque una sola vez por lo general, así que pongan atención.
En fin, para equilibrar el asunto, yo no he sido la polola perfecta, no pretendo serlo y creo que ahora estoy pasando por mi momento más egoísta e insensible en cuanto a relaciones, así que toy bien solita y creo que estoy destinada a ser una de las hermanas de Marge Simpson, no sé cuál es la no lesbiana, si Patty o Selma, pero la que se casa con Bob Patiño y Troy Mclure, o sea que tiene mal ojo para elegirlos, ¡esa soy yo!
Obviamente este post está dedicado a aquellos que en algún minuto esperan tener una relación bonita, no a los que juegan a la ruleta rusa con los “touch and go”, así que al que le haya servido, bakán, a la que se haya sentido identificada, también y espero que mi hijo no llegue a leer las weás de los hombres que escribo o me sentiré avergonzada, mi niño podría llegar a pensar que su mami es una perra XD. Lo que no está lejos de la realidad, pero la idea es que él no lo sepa.
Escribí largo por el tiempo que me demoré en hacerlo. Como si nunca lo hiciera.
Canción: Sigu Ros, Hufupukar. Aún no las sé subir. Coméntenmelo!