Ni de Sartre ni de nadie que sea conocido, ni elogiado ni nada intelectualmente decente. Me refiero a los bichitos voladores que andan de mierda en mierda, molestando y zumbando (sobre todo en el verano), y que seguramente tienen una función bio-ecológica imprescindible para el planeta, que no tengo idea cuál es.
De las moscas, se asocian a la mugre, basura, sus derivados en descomposición y por ende cadáveres. Son animalitos repulsivos a quienes no gustamos de los insectos, y que se asocian a muerte y cosas desagradables, pero no es nada particular contra ellas, en general me molestan los bichitos, me dan cosa y no debería ser así, porque cuando yo era chica pasaba horas en el patio jugando con todo tipo de bichos, gusanos, arañas, etc, y me daba lo mismo. Pero la gente cambia, los gustos también y ahora no soporto a los bichitos.
Tmabién hay mucha gente que asocia a las moscas a países conocidos por la hambruna o la pobreza, me imagino que debe ser por el calor y la poca higiene que deben abundar en esos lugares, pero hablo desde la ignorancia y la mera opinión coloquial absoluta.
Ahora, he escuchado que se asocian a la muerte de forma algo más mística, que sólo persiguiendo cadáveres en descomposición, sino que como una especie de premonición de la muerte.
Hace poco tiempo, escuché que las moscas aparecían en mosquero (grupo grande como una especie de enjambre), cuando se aproximaba la muerte de una persona en ese lugar, de hecho se comenta en no sé qué mitología que las moscas tienen una connotación negativa precisamente porque lo último que se escucha antes de morir es un zumbido crecano de una mosca.
En fin, el asunto, es que me acordé de esto, porque a una persona le sucedió que cuando estaba viviendo con una persona agonizante ya con cuidados paleativos y, un día por un motivo extraño no podía dormir siendo aproximadamente a las 4 de la mañana, salió a regar el jardín cuando a lo lejos distingue una nubecilla oscura en movimiento hacia la casa y resultó ser una nube de moscas que parecía quererse instalar en ese jardín, pero la pericia de esta persona manejando el agua, junto a su odio por las moscas, terminó desalentando a estas míticas trasnochadoras, portadoras de malos augurios y las que sobrevivieron volaron lejos de allí. Sin embargo, 4 días después de este peculiar suceso, la persona agonizante que parecía estar de mejor semblante aguantando los embates del sufrimiento físico agudo, murió.
Ahora, ¿qué particular relación tienen las moscas con la muerte? sólo Dios sabe, o quizás los botánicos expertos en bichología también y tendrá una posible explicación en la notable sensoriedad de estos bichitos capaces de premonir las muertes de los seres humanos mediante alguna explicación química extrema o física…vaya usted a saber.
El recuerdo de una mosca, (o de miles por defecto), jamás va a ser superior al de ser querido perdido para nosotros en presencia física, invaluable para quienes amamos hasta con los respiros, peor aún para aquellos incapaces de demostrarlo, creo que el dolor es peor aún cuando jamás se entregó todo aquello que se sentía, porque el amor se transforma en dolor no expresado.
Bueno, moscas o langostas, tal vez hay miles de detalles en la naturaleza de los que no nos percatamos al momento que una persona muere, sólo nos fijamos en lo más relevante, que es lo capaz de llamar nuestra atención cuando estamos en medio del dolor absoluto, pero tal vez alguna persona sea capaz de sobreponerse al dolor abstraído por otro y pueda notar y dar cuenta de cuanto detalle hay en nuestras vidas y en nuestras muertes, que no notamos por la apesadumbrada forma de vivir y de morir que tenemos.
Canción: Silvio Rodríguez, al final de este viaje…obviamente!